'Estaba muy pendiente de la clasificación, había una chance de entrar a la pre-Champions, pero terminamos… Terminó entrando a la Europa League​, que es muy importante, y eso me motivó más'. Adolfo Gaich ya se puso el chip ruso y ese fallido que lo llevó a hablar en primera persona del club que acaba de comprarlo no admite dudas. 'Mi cabeza ya lo asimiló y lo trabaja de manera automática ya, ja', le dice a Clarín este gigante goleador de 21 años a horas de subirse al avión que lo alejará de San Lorenzo y lo hará aterrizar en una experiencia totalmente nueva.

CSKA Moscú pagó por él 12 millones de dólares brutos, de los cuales 9,5 millones (unos 8,5 millones de euros) le entrarán limpios a la institución de Boedo en la que se formó. Veintiocho partidos y ocho goles en Primera después de su debut, el pibe de Bengolea, Córdoba, dice adiós.

'Estoy ansioso, con muchas ganas de viajar ya y de experimentar cosas nuevas', cuenta mientras hace la valija en la que no faltan la Play, la tablet y, claro, el mate. 'Me enteré de que allá se consigue yerba así que estoy tranquilo', respira aliviado.

Luego de pasar unos días en su pueblo natal, tiene casi todo listo en Buenos Aires para partir. Lo más difícil ya pasó: la despedida de los amigos y de su familia. 'Fue un adiós raro porque, si bien siempre que voy me tengo que despedir al retornar a Buenos Aires, está vez sabemos que va a pasar mucho más tiempo sin vernos. Gracias a Dios la tecnología ha avanzado de tal manera que uno hoy puede estar casi al lado de las personas que físicamente tiene lejos. Igualmente es difícil irse tan lejos', admite el Tanque que explotó primero con la camiseta de la Selección juvenil y que se va de Boedo de modo prematuro

-¿Qué te dijeron tus padres antes de irte?

-Estaban muy contentos. Todos luchábamos para esto. Hemos sabido llevar adelante con mucho esfuerzo desde mis inicios esto. Estoy agradecido a ellos. Nos alegró porque es un paso muy importante en mi carrera.

Gaich ya se despidió de su familia y este fin de semana viajará hacia Moscú para sumarse al CSKA. Foto: Fernando De La Orden

-Cuando te dijeron de ir a Rusia, ¿qué fue lo primero que se te cruzó por la cabeza?

-No lo veía mal como para dar un primer paso en Europa. Me parece una muy buena posibilidad para arrancar no tan alto, a mediana escala, digamos.

-¿Qué sabés del equipo?

-Es uno de los clubes más grandes de Rusia. Estuve viendo el estadio, que es muy nuevo y está hermoso. Me comentaron los directivos que tienen un plantel muy joven y que me iba a adaptar de la mejor manera porque hay un ambiente muy cálido de entrenamiento. Muchísimos hinchas del CSKA ya me llenaron de mensajes por todas las redes sociales para preguntarme cuándo iba porque me estaban esperando para darme la bienvenida. Es hermoso porque ya me hicieron sentir mucho cariño. Uno me dijo que sería un error si la oficialización de la transferencia no se hace al lado del tanque que está en la puerta de su cancha, ja. Encima es azul y rojo, lindos colores. También hablé con Osmar Ferreyra, que jugó allí. Me dio muchas indicaciones que me sirven mucho.

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-El Malevo salió campeón en 2005 de la Copa UEFA, que es el trofeo más importante que ganó hasta ahora CSKA, y vos sos el primer argentino que va después de él, ¿te mete un poco de presión eso?

-Lo tomo más como un desafío para tratar de ganar algo más importante o igual a lo que consiguió él. Sé que me va a ir muy bien, voy a trabajar y a esforzarme para eso.

-¿Hablaste con Viktor Goncharenko, el DT de CSKA?

-Sí, tuvimos muchísimas llamadas por teléfono y por Zoom con ayuda de un traductor. Un lujo, la verdad. Hablamos de todo: de la ciudad y del plantel. Me dijo que puede ubicarme solo arriba o con otro delantero y que es de variar los esquemas. Me comentó que no ve la hora de que ya esté allá con ellos y eso me dejó muy tranquilo. Dice que me sigue desde L’Alcudia, que fue el primer torneo que jugué con la Selección. Estuvo viendo todos los torneos y a algunos fueron directamente a verme los scouts. Hasta me marcó dos o tres jugadas de goles míos, de cómo me llevé corriendo a los defensores, me sorprendió mucho y me gustó ese interés.

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-¿Pensabas que te ibas a ir tan rápido?

-Uno o dos años atrás no me imaginaba que iba a pasar todo esto tan rápido y teniendo tan pocos partidos en Primera encima. Pero las cosas se dieron así. Me podría haber ido en enero, pero no se dio lo del Brujas. Ahora se dio lo de CSKA así que estoy feliz de dar un salto de calidad en Europa.

-Te vas justo cuando estabas agarrando continuidad en San Lorenzo, ¿eso te hizo dudar en quedarte un tiempo más?

-No, yo pienso que los momentos son para aprovechar. Tenía un gran presente, con muchos goles en los pocos partidos que había jugado y había que aprovechar para dar el salto. Disfruté muchísimo los partidos que pude jugar. Se me venía postergando técnico tras técnico y por suerte llegaron otros que de verdad confiaron en mí y me pusieron.

Gaich se destacó primero haciendo goles en la Selección juvenil de Fernando Batista. Foto: Reuters

-Los hinchas de San Lorenzo lamentan tu partida porque se quedaron con ganas de verte más en el club. ¿Vos qué sentís?

-Siento que el hincha lamenta mi partida porque estuve mucho tiempo en el plantel de Primera, pero no tuve muchas oportunidades. Por eso el hincha se quedó con ganas de verme hacer más goles con la camiseta de San Lorenzo. Pienso lo mismo, la cosa podría haber sido distinta; pero se dio así. No sirve mirar para atrás, ahora sólo sirve esforzarse y mirar el futuro. Me gustaría volver a San Lorenzo más adelante.

-¿Qué te llevás del club?

-Muchísimos recuerdos y momentos únicos. Me llevo sueños cumplidos. Lo que más rescato es haber cumplido el sueño de haber podido debutar y de hacer un gol con la camiseta que amo desde chico. Nunca me imaginé lograr lo que pude lograr: el sueño de todo hincha.

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-¿Qué vas a buscar a Europa?

-Voy a buscar un alto nivel futbolístico. A seguir mejorando desde lo deportivo y también a nivel persona. Me gusta, además, buscar experiencias culturales. Me interesa la historia y cuando esté allá voy a tratar de conocer lo máximo posible. Sé que tiene lugares interesantes y un extenso territorio para explorar.


El entrenamiento especial que hizo por afuera del club y que lo ayudó a mejorar

Hay un saborcito semiamargo en el paladar de Adolfo Gaich. Mientras la rompía con la camiseta celeste y blanca en los campeonatos Sub 20 y Sub 23, los técnicos en San Lorenzo no lo tenían en cuenta. Ni Jorge Almirón, primero, ni Juan Antonio Pizzi​, luego, lo tuvieron entre sus primeras opciones para el ataque. Pero el pibe de Bengolea no se bajoneó y duplicó la apuesta. En la etapa de Almirón comenzó un entrenamiento especial por fuera del club que le permitió una preparación mucho más completa a nivel individual.

'A la mañana me entrenaba con el club y por la tarde hacía esto. No tenía muchas posibilidades de jugar en el equipo y, lejos de echarle la culpa al técnico, yo sabía que tenía que mejorar y empecé a trabajar más todo. Hice ejercicios de neurociencia y empecé a entrenar la capacidad de reacción', explica Gaich.

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Fue su representante el que lo llevó a un centro con especialistas en la materia. 'Desde ese tiempo hasta ahora lo vengo implementando. Cuando lo vi quedé asombrado porque no sabía todo lo que se podía mejorar. Fue un cambio terrible. Trabajaba a veces en una computadora, laburaba la concentración, el salto, la fuerza. Todo lo que requiere un futbolista de alto rendimiento', dice.

¿En qué pudo progresar? 'Me ayudó para mejorar la visión de mis compañeros en campo y también la de mis rivales, las distancias, los tiempos. Todo', asegura Adolfo, que está listo para el desafío europeo.

Fuente: Diario Clarín >> lea el artículo original