Al tercer cónclave, va la vencida.
La Organización Mundial de la Salud (más conocido por su acrónimo OMS) mantiene una reunión en la que debate si el coronavirus de Wuhan merece declarar la emergencia sanitaria internacional.
Las cifras, casos en un veintena de países, 170 muertos y 7.700 infectados, suficientes para que esta institución acabe tomando esta decisión.

La condición de emergencia internacional se toma en base a varios criterios. La mortalidad, la gravedad de los síntomas, la forma en la que se trasmite así como la velocidad de contagio son algunos de los factores que se tienen en cuenta a la hora de valorar este paso.
La expansión a otros países también es un punto que suele tener mucho peso.

La reunión llega precedida por una fuerte presión en el ámbito internacional.
No en vano, esta mañana, Rusia ha optado por cerrar más de 4.000 kilómetros de su frontera con China. Además, este mediodía, el país ha cancelado el inicio de la Superliga de Fútbol, que debía comenzar el 22 de febrero, y se plantea aplazar su Gran Premio de Fórmula 1.
La Federación Internacional de Automovilismo ya ha declarado que tomará 'cualquier acción' para proteger al deporte y al público de cualquier riesgo para la salud.