14 de enero de 2020  • 08:24

Microsoft ha dejado este martes de dar soporte al sistema operativo Windows 7 diez años después de su lanzamiento, algo que la compañía ya había advertido desde hace meses.

El final del soporte significa que los usuarios con Windows 7 no tendrán más actualizaciones de seguridad y, por ello, sus computadoras serán más vulnerables a virus y programas maliciosos.

'A pesar de que podrías seguir utilizando tu PC con Windows 7 sin actualizaciones continuas de software y seguridad, supondrá un mayor riesgo frente a virus y malware', afirma Microsoft en su página web.

La compañía ha señalado que aquellos usuarios que quieran proteger sus equipos deberán actualizar al sistema operativo Windows 10.

Windows 8, hasta 2023

Las empresas tecnológicas suelen eliminar los sistemas operativos más antiguos tras varios años para centrar sus esfuerzos en actualizaciones de las nuevas versiones.
Windows 7 llegó en 2009 y Windows 8, que fue lanzado en 2012, tendrá soporte gratuito hasta 2023.

Microsoft ya empezó a avisar en abril del fin del periodo de soporte, advirtiendo también de que los equipos con esta versión instalada dejarían de contar con soporte técnico, actualizaciones y soluciones de ciberseguridad.

En diciembre, la compañía anunció que la aplicación antivirus de Windows 7, Microsoft Security Essential (MSE), seguirá funcionando y actualizándose para aquellos usuarios que sigan utilizando este sistema operativo una vez pierda el soporte oficial.

De esta forma, el usuario recibirá nuevas listas de firmas de amenazas en la base de datos para reconocer todo tipo de riesgos al analizar archivos potencialmente peligrosos.
Sin embargo, la compañía aseguró que la plataforma de MSE 'ya no será actualizada', lo que significa que no habrá parches para nuevas vulnerabilidades que se encuentren.

Por: Europa Press

Fuente: La Nación >> lea el artículo original