Practicar yoga no tiene que ser algo solitario.
De hecho, si lo haces junto con amigos, tu pareja o una gran comunidad, puede ser mucho más fructífero.
Además, tener este tipo de actividades con tu pareja puede mejorar la conexión y la intimidad.

 

La comunicación es sumamente clave cuando haces yoga con tu pareja, porque tienes que hacerle saber qué es lo que te va bien o mal.
Por lo tanto, esa comunicación que se cultiva durante la práctica se traducirá en el día a día en pareja.

 

Marjaryasana/Bidalasana (gato/vaca sentados)

Es un gran estiramiento para los músculos de la cadera, el corazón y la espalda.
Estas posturas ayudan a expandir los pulmones y el pecho, así que asegúrate de concentrarte en la respiración durante esta posición.

 

Cómo hacerla:

  • Permanezcan sentados y alcancen los antebrazos del otro.
  • Mantengan un agarre firme mientras sueltan los hombros hacia abajo y hacia atrás.
  • Al inhalar, levanten el pecho hasta el techo, mientras se forma un ligero arco en la parte superior de la espalda media.
  • Al exhalar, introduzcan la barbilla en el pecho, redondeen la parte superior de la espalda media y separen bien los omóplatos.
  • Hagan estos movimientos por un par de respiraciones, preferiblemente cinco, para que se relajen.

 Emily Schiff-Slater

 

Utkatasana (postura de la silla espalda con espalda)

Esta es una gran pose para los yoguis principiantes, porque se pueden usar como apoyo.
La postura en silla es una gran manera de fortalecer los músculos de los muslos y los pies mientras se aumenta la movilidad de los tobillos.
Es un ejercicio que ayuda a crear confianza.

 

Cómo hacerla:

  • Párense espalda con espalda y con los brazos relajados hacia los lados.
  • Presionen la espalda con firmeza mientras llevan sus pies a la altura de la cadera y luego aléjenlos.
  • Flexionen las rodillas hasta llegar a un ángulo de 90 grados.
  • Mantengan la postura durante cinco respiraciones si es posible.

 

Paschimottanasana/Matsyasana (postura de la pinza sentada/flexión hacia atrás)

La inclinación hacia adelante y la inclinación hacia atrás están pensadas para ser un estiramiento intenso para las piernas y la espalda.
Esta postura también puede ser un poco difícil, especialmente si uno de los miembros de la pareja es más flexible que el otro.
Así que asegúrate de comunicarte y tomarlo con calma, de lo contrario tú o tu pareja podrían lastimarse.

 

Cómo hacerla:

  • Siéntate de espaldas a tu pareja.
  • Uno de los miembros de la pareja debe extender las piernas y empezar a doblarlas hacia adelante (si los tendones de la corva están tensos o hay problemas de espalda baja, se debe intentar doblar ligeramente las rodillas).
  • El otro compañero dobla las rodillas y coloca ambos pies en el suelo, y comienza a recostarse sobre el apoyo de la otra persona.

Imágenes de Emily Schiff-Slater

Fuente: Harmonia >> lea el artículo original